Por Beatrice Pieper, directora de Uakix te Cuenta, especialista en gabinete de prensa, estrategia mediática y relaciones con medios.
La autoridad ya no consiste solo en aparecer primero en Google. También importa qué encuentra la inteligencia artificial cuando alguien pregunta por expertos como tú.
Haz una prueba.
Abre ChatGPT o Gemini y pregunta:
“¿Qué expertos me recomiendas para entender el burnout?”
“¿A quién debería seguir para aprender sobre sostenibilidad?”
“¿Qué autores debería leer para comprender mejor la soledad?”
Cada vez buscamos más así.
Ya no siempre queremos abrir diez enlaces y comparar resultados. Preguntamos directamente y esperamos una respuesta.
Y eso plantea una nueva cuestión para profesionales, autores, investigadores, consultores, divulgadores y portavoces:
Cuando alguien le pregunte a una IA por alguien que sabe de lo que tú sabes, ¿aparecerás?
Hoy hablamos de personas, no de productos
Este artículo no trata de conseguir que una inteligencia artificial recomiende una crema, una tienda online o un producto concreto.
Ahí intervienen otros factores: precio, disponibilidad, reseñas, fichas de producto o datos estructurados.
Aquí hablamos de personas que son —o quieren convertirse— en voces reconocidas dentro de su ámbito.
Porque no es lo mismo posicionar un producto que conseguir que internet comprenda:
quién eres, de qué sabes y por qué merece la pena escucharte.
¿Es mejor estar primero en Google o que la IA te recomiende?
No elegiría.
Cumplen funciones distintas.
El SEO ayuda a que te encuentren.
Cuando alguien busca “psicóloga experta en burnout”, estar bien posicionado sigue siendo muy valioso.
Pero cuando la pregunta cambia a:
“¿Qué especialista me recomendarías para entender el burnout laboral?”
ya no estamos buscando solamente páginas.
Estamos pidiendo criterio.
Yo lo resumiría así:
SEO = que puedan encontrarte.
Medios = que existan fuentes externas que expliquen quién eres y sobre qué puedes aportar.
IA = una nueva puerta de acceso a esa información.
Y las tres cosas pueden convivir.
Salir en prensa no garantiza que ChatGPT te recomiende
Aquí conviene evitar el humo.
Una entrevista en un periódico no “entrena” automáticamente a ChatGPT para recomendarte.
OpenAI explica que ChatGPT Search utiliza distintos factores relacionados con la relevancia y la fiabilidad y que no existe ninguna forma de garantizar una posición destacada.
Pero sí podemos trabajar algo mucho más importante:
la información pública que existe sobre ti.
Imagina que en tu web escribes:
“Soy especialista en burnout.”
Eres tú hablando de ti.
Ahora imagina que distintos medios recurren a ti durante el año para hablar de salud mental laboral, desconexión digital o agotamiento profesional.
Empieza a construirse una asociación pública:
tu nombre + burnout + salud laboral + conocimiento experto.
Ya no eres solo tú diciendo qué sabes.
Existen fuentes externas que permiten entender sobre qué temas otros han considerado relevante escucharte.
Eso es autoridad mediática.
El SEO cambia. Tu huella pública puede permanecer
Llegar a una buena posición en Google tiene mucho valor, pero no compras esa posición para siempre.
Google reconoce que realiza miles de cambios en sus sistemas de búsqueda cada año y varias veces al año introduce grandes actualizaciones que pueden afectar a los resultados.
Tu posición se reevalúa.
Ahora pensemos en una entrevista publicada hace tres años.
Si continúa online, tu nombre sigue allí.
Tu profesión sigue allí.
Y tu conocimiento sigue asociado a ese tema.
Esa pieza forma parte de tu huella pública digital.
¿Cuánto puede durar una aparición en medios para una IA?
No existe una fecha de caducidad.
No podemos decir que una entrevista “sirve” seis meses, un año o cinco.
Mientras una página continúe publicada, accesible y relevante, puede volver a ser recuperada.
Un análisis de Ahrefs sobre 1,4 millones de consultas encontró que la mediana de antigüedad de las páginas citadas por ChatGPT rondaba los 500 días, aproximadamente un año y cuatro meses.
También encontró páginas citadas con más de siete años.
Esto no significa que una aparición en prensa vaya a conseguir que ChatGPT te recomiende durante siete años.
Pero sí demuestra algo interesante:
lo publicado hace tiempo no necesariamente desaparece para una inteligencia artificial.
La autoridad no está en una aparición. Está en el patrón
Para mí, este es el punto central.
Una entrevista puede darte visibilidad.
Pero si distintos medios recurren a ti durante meses o años para explicar, interpretar o contextualizar cuestiones relacionadas con tu especialidad, empieza a dibujarse un patrón:
nombre + tema + conocimiento + fuentes externas.
Y ahí ocurre algo mucho más interesante que “salir en prensa”.
Empiezas a convertirte en fuente.
Por eso el objetivo no debería ser:
“quiero aparecer mucho en medios”.
Sino:
“quiero que, cuando alguien investigue este tema, resulte comprensible por qué mi nombre está relacionado con él”.
Ser referente no consiste en decir que lo eres
Puedes escribir en tu web:
“Soy referente en…”
Pero decirlo no lo convierte en cierto.
La autoridad funciona mejor cuando no necesitas proclamarla.
Se construye cuando periodistas recurren a ti.
Cuando firmas análisis.
Cuando intervienes en conversaciones relacionadas con tu especialidad.
Cuando distintas fuentes empiezan a asociar tu nombre de forma coherente a determinados temas.
La autoridad no se declara. Se demuestra.
Y ahora esa demostración no queda únicamente ante los ojos humanos.
También forma parte del ecosistema de información que utilizan buscadores y sistemas de inteligencia artificial.
Entonces, ¿SEO, medios o IA?
Los tres.
Alguien puede descubrirte en Google.
Puede conocerte leyendo una entrevista.
Puede encontrarte en LinkedIn.
O puede preguntarle directamente a una inteligencia artificial:
“¿Quién sabe de esto?”
Todas esas puertas deberían conducir hacia una identidad pública coherente.
Por eso cambiaría la pregunta.
En lugar de:
“¿Cómo consigo que ChatGPT me recomiende?”
preguntaría:
“¿Qué tendría que encontrar internet sobre mí para entender claramente de qué sé y por qué merece la pena escucharme?”
Esa pregunta sí podemos trabajarla.
Quizá no necesites publicar más
No siempre necesitas 200 posts nuevos hablando de ti.
Quizá necesites unas pocas piezas externas, bien elegidas, que expliquen con claridad:
qué sabes;
qué mirada aportas;
y en qué conversaciones tienes algo relevante que decir.
Una buena entrevista.
Una tribuna.
Un reportaje.
Un podcast.
No para acumular logotipos.
Sino para construir una identidad pública reconocible.
El SEO intenta conseguir una posición. Las relaciones públicas construyen una reputación. Y la IA puede consultar las dos.
Esa es la idea.
No se trata de abandonar el SEO.
Ni de prometer que una aparición en prensa obligará a una IA a recomendarte.
Se trata de construir una huella digital clara, coherente y respaldada por terceros.
Porque una aparición puede darte visibilidad.
Varias apariciones sin estrategia pueden darte notoriedad.
Pero cuando diferentes fuentes empiezan a relacionar tu nombre, de forma coherente, con aquello de lo que realmente sabes...
empiezas a construir autoridad.
Y quizá dentro de poco dejemos de preguntarnos únicamente:
“¿En qué posición aparezco en Google?”
para hacernos otra pregunta:
“Cuando alguien le pregunta a una inteligencia artificial quién sabe de lo que yo sé, ¿qué nombres aparecen?”
En Uakix te Cuenta analizamos precisamente eso: si tu conocimiento tiene recorrido mediático, qué conversaciones públicas pueden ayudarte a posicionarte como fuente y qué ángulos tienen sentido antes de contactar con periodistas.
Puedes conocer cómo funciona nuestro Informe de Viabilidad Mediática aquí:


