Por Beatrice Pieper, directora de Uakix te Cuenta

Una misma historia puede contener muchos caminos periodísticos. El trabajo de un gabinete de prensa consiste en detectarlos, adaptarlos a cada medio y facilitar que una periodista o un periodista pueda ver rápidamente dónde está la noticia.

Hay campañas que terminan con una publicación especialmente simbólica.

La de Álex Escolà-Gascón, científico y profesor de la Universitat Ramon Llull, ha terminado así: protagonizando La Contra de La Vanguardia, entrevistado por Ima Sanchís bajo un titular que resume muy bien una de las grandes cuestiones de su trabajo:

“Quizá los límites de la consciencia no coincidan con los del cerebro”.

Durante el tiempo que hemos trabajado su campaña desde Uakix te Cuenta, hemos conseguido más de 60 impactos mediáticos.

Cerrar ese recorrido con La Contra ha sido una magnífica guinda del pastel.

Pero el verdadero valor de este caso no está únicamente en el número de apariciones ni en el nombre del medio. Está en todo el trabajo que sucede antes.

Una campaña de prensa no se construye con un único ángulo

Una de las ideas que más repetimos en Uakix te Cuenta es que una misma historia no interesa de la misma manera a todos los periodistas.

Una periodista de ciencia puede detectar una noticia donde un programa de radio encuentra una conversación.

Un diario generalista puede interesarse por una cuestión social mientras que un podcast puede querer profundizar en la trayectoria personal de quien está detrás.

Y el mismo tema que hoy no encaja en una redacción puede cobrar todo el sentido unas semanas después por una noticia, una publicación científica, una fecha concreta, un evento o un debate que entra en la agenda.

Por eso nuestra labor como gabinete de prensa no consiste en encontrar el ángulo.

Consiste en construir diferentes ángulos periodísticos y abrir distintos caminos alrededor de una misma historia.

Cada uno requiere su momento, su medio, su periodista y también su lenguaje.

Conocer al cliente antes de intentar contarlo

Para poder hacer ese trabajo hay algo previo que resulta imprescindible: conocer a fondo a la persona, proyecto o investigación que tenemos delante.

No basta con leer una biografía y enviar una nota de prensa.

Hay que preguntar, leer, investigar y entender de dónde viene su conocimiento, qué puede aportar, dónde están las contradicciones, los datos, los asuntos incómodos, las conexiones con la actualidad y las preguntas que todavía no se están haciendo.

En el caso de Álex, trabajábamos con un territorio especialmente complejo.

Sus investigaciones abordan experiencias cercanas a la muerte, consciencia, supuestas posesiones, apariciones y otros fenómenos que durante mucho tiempo han estado situados en una especie de tierra de nadie: demasiado relacionados con la creencia para determinados ámbitos científicos y demasiado fáciles de convertir en sensacionalismo desde algunos relatos mediáticos.

Pero ahí había muchos caminos posibles.

Uno de ellos conducía a una cuestión mucho mayor:

¿Qué hace la ciencia con aquello que todavía no sabe explicar?

A partir de ahí dejamos de hablar exclusivamente de fenómenos aparentemente extraordinarios.

Empezamos a hablar de consciencia, cerebro, muerte, metodología científica, límites del conocimiento y diferencia entre creencia y evidencia.

Y eso ya es una conversación que puede interesar a muchas más personas.

Abrir preguntas también forma parte de nuestro trabajo

Muchas veces una propuesta de prensa no consiste en entregar una noticia cerrada.

Consiste en abrir una pregunta en la cabeza de una periodista o un periodista.

¿Y si aquí hay algo?

¿Y si lo miro desde este otro lugar?

¿Y si hablo con esta persona?

¿Y si este dato cambia la lectura del tema?

Nuestro trabajo es detectar esas posibilidades y ponerlas sobre la mesa.

Después, la decisión es siempre del profesional del medio.

La periodista o el periodista decide qué investigar, qué preguntar, qué contrastar y finalmente qué merece ser publicado.

Un gabinete de prensa no sustituye esa función.

Lo que sí puede hacer es facilitar enormemente el primer paso.

Ponérselo fácil al periodista también es hacer bien nuestro trabajo

Las redacciones reciben una enorme cantidad de propuestas.

Por eso no basta con tener una buena historia.

Hay que ser capaz de presentarla de manera que, en pocos minutos, quien está al otro lado pueda comprender qué está ocurriendo, por qué puede ser relevante, qué enfoque proponemos, qué datos lo sostienen, quién puede explicarlo y qué documentación existe para empezar a investigar.

Eso implica preparar contexto, datos, estudios, materiales gráficos, antecedentes, posibles líneas de conversación y acceso a la persona protagonista.

No para condicionar el trabajo periodístico.

Sino para eliminar obstáculos entre una buena historia y la persona que podría decidir contarla.

Creatividad y rigor tienen que trabajar juntos

Construir diferentes ángulos alrededor de una historia exige creatividad.

Mucha.

Hay que aprender a mirar el mismo asunto desde lugares distintos y hacerse constantemente preguntas:

¿A quién podría interesarle esto?

¿Qué parte de esta historia todavía no estamos viendo?

¿Qué conversación social hay detrás?

¿Qué puede convertirla en noticia ahora?

¿Cómo debería explicárselo a esta periodista o a este periodista concreto?

Pero esa creatividad tiene un límite claro: el rigor.

Un ángulo periodístico no puede construirse exagerando datos, haciendo afirmaciones que la investigación no sostiene o prometiendo conclusiones que el protagonista no puede defender.

Y en la entrevista de La Vanguardia hay un buen ejemplo.

Cuando Ima Sanchís pregunta a Álex si la consciencia sobrevive al cerebro, él responde:

“No puedo afirmarlo”.

Precisamente esa respuesta hace más interesante su posición.

Investigar los límites del conocimiento no consiste en convertir una hipótesis en certeza.

También significa saber decir:

esto todavía no lo sabemos.

Más de 60 impactos no nacen de enviar 60 veces la misma historia

Ese es quizá el aprendizaje más importante de esta campaña.

Conseguir más de 60 impactos mediáticos no consiste en repetir una misma nota ante decenas de medios hasta que alguien responda.

Consiste en encontrar distintas maneras legítimas de conectar el conocimiento de una persona con conversaciones diferentes.

Algunos caminos funcionan.

Otros no.

Algunos necesitan tiempo.

Otros aparecen de manera inesperada.

Y alguno puede terminar llevándote hasta un espacio como La Contra de La Vanguardia.

Por eso entendemos nuestro trabajo como algo bastante distinto al envío masivo de comunicados.

En Uakix te Cuenta leemos, investigamos, pensamos, construimos ángulos, seleccionamos medios, contactamos personalmente y hacemos seguimiento.

No podemos decidir qué publicará un medio.

Pero sí podemos hacer todo lo posible para que una buena historia llegue a la periodista o al periodista adecuado, en el momento adecuado y desde un enfoque que merezca ser considerado.

Porque muchas veces la visibilidad pública empieza mucho antes de que aparezca un artículo.

Empieza cuando conseguimos abrir el camino adecuado para que alguien quiera contar la historia.

¿Quieres saber si tu historia tiene recorrido real en medios?

Una buena manera de empezar a conocernos es con un Informe de Viabilidad Mediática.

Analizamos tu historia, tu proyecto, tu perfil, tu investigación o tu momento profesional para detectar qué ángulos periodísticos pueden tener interés, qué medios podrían encajar y qué oportunidades reales existen antes de poner en marcha una estrategia.

A partir de ahí, podemos plantear una campaña puntual alrededor de un lanzamiento, un libro, una investigación, un evento, una presentación, una apertura, una efeméride, una novedad, una noticia concreta o cualquier momento con potencial mediático.

O quizá tenga más sentido contar con Uakix te Cuenta como gabinete de prensa de forma continuada.

Eso nos permite acompañarte a lo largo del tiempo, conocer cada vez mejor tu proyecto, detectar nuevas perchas, construir distintos ángulos y no dejar pasar oportunidades de visibilidad cuando aparecen.

Porque estar en medios no depende solo de tener algo que contar una vez.

Muchas veces depende de estar atentos, saber leer el momento, abrir caminos diferentes y llegar a cada periodista con el enfoque adecuado.

Si quieres descubrir qué posibilidades tiene tu historia, podemos empezar por un Informe de Viabilidad Mediática.